5 de febrero de 2012

Comment te dire adieu




Los  coches cargados de maletas llegan a su destino.
Las niñas reencuentran su camino, incluso si no es un camino del gusto de sus madres.
Hay barcos que transportan miles de almas hacia la promesa de un mundo mejor y hay barcos que se hunden de  la peor manera posible.
Hay inmersiones temporales, como ésta, que han de tocar a su fin. El buzo necesita regresar a la superficie.
Muchas gracias a los que, con su rostro o bajo alguna máscara, habéis estado aquí.




4 comentarios:

wraitlito dijo...

Ey, nunca digas adiós, mejor un hasta luego.
Un abrazo

Tu querido Troll

Anónimo dijo...

La vida es un contínuo caminar, encontrarse y despedirse. Entender que el resto tienen otras vidas en las que es muy difícil entrar y hay cosas que pueden ser y otras que no. Aceptar y perdonar en un sentido amplio, es lo que nos ayuda a crecer y ampliar horizontes y no caer en guiños estúpidos cuando no se puede hacer nada con ese alguien. Es así de este modo cuando podemos comprender todo y resituarnos en el tiempo y en el espacio.

Anónimo dijo...

Insistir, insistir, esa es la cuestión.¿hasta cuando? parar y pasar. Esa es la opción correcta y la única posible. No hacer guiños a nadie que no nos convenga.

AEB dijo...

Únicamente me despedía de este blog...je, je.