2 de julio de 2010

Raíces





Y tener mi momento de gloria, dorado y vertical, apuntando hacia el infinito. Como las espigas de trigo justo antes de la siega.






1 comentarios:

Anónimo dijo...

Y lo tendras amiga...que te cuiden por esos mundillos...hoy, te robé un trocito de poema..y como ya sabrás quien soy a ver si escribes una entrada sobre mi ;) juju