Detesto:
1. El desprecio cada vez mayor por el peatón. Coches aparcados en triple fila que hacen que cruzar una calle se convierta en una experiencia similar a la franja de Gaza. Coches que no es que suban alguna de sus ruedas sobre la acera, sino que la ocupan absolutamente, allí donde deberíamos poder caminar, habiendo además un hueco espacioso tan solo a diez o quince metros. Si el auto en cuestión es un todoterreno, pifia asegurada. No soporto esa manía de tener que aparcar sí o sí en la misma puerta del lugar al que nos dirigimos. Ande un rato, coño.
Hay una modalidad aún peor: los automóviles en pleno campo, dehesa, playa... cuestión de tiempo que suban hasta justo el faro de Teno, por ejemplo. Muy usual es también la del conductor solidario que comparte a todo trapo la música que le gusta, mientras se halla de parquineo por distintos parajes naturales o urbanos, eso sí, sin descender del coche.
2. Un cine casi vacío. Una playa semi desierta. La calma en un césped. Por qué habiendo espacio, pudiendo elegir entre metros de arena, butacas por doquier, por qué, por favor, pareja de infelices, familia pesada, tenéis que poneros justo a mi lado. Y hablar alto, y reñir a grito pelado a los niños que me llenan de arena (lo hace sin querer ¿sabes? tú perdona) y sin embargo, no evitar que la criatura siga rebozándome mientras me pregunto (herencia de mi abuelo, que se preguntaba a veces lo mismo cuando nos pasábamos de plastas) qué habrá sido de Herodes. Cada vez que algo así sucede, me dedico a lanzar miradas crueles, fijas, cuasiasesinas pero ¡oh fracaso!, esta gente posee la común cualidad de no darse por aludida jamás y nunca, que dirían por las tierras que habito. Tengo que ensayar más en casa, a ver si consigo perfeccionar la técnica de los rayos mortíferos.
3. Versión a) de un mismo hecho:
Amable señor/a (debería decir señora pero está socialmente mal visto así que no he dicho nada) de más que mediana edad que pese a no ser ciego/a ni sordo/a (tampoco está bien oponerse a o/a, por cierto) ni nada que se le parezca y haber advertido tu presencia ( y la quienes hacen cola tras de ti)desde veinte metros, se coloca delante de ti e intenta abrir una puerta.
-¡Ay mi niña! que pensé que los cajeros estaban vacíos.
-Qué va, somos de una secta que tiene hacer cola por hobbie.
Versión b)
La cola de la carnicería, frutería, pescadería y cualquier otro "ería",establecimiento, organismo o ente susceptible de estar sujeto a cierto orden. El tendero departiendo amigablemente con el comprador, la niña estará grande ya ¿no?, jobar si es que cómo pasa el tiempo, y hace tres minutos que cortó la última loncha de jamón york, que cuelga la pobre como la cabeza de Marie Antoinette tras la guillotina, y tendrías que estar al loro y recordarme que se dice tendero/a y comprador/a.
Sin saber bien cómo, engañas al tiempo y tu turno llega. Infeliz. Desde el otro extremo del establecimiento, a zancada limpia, alguien se te cuela codazo incluido. Dispuesta a pedir un autógrafo a quien habías tomado por Usain Bolt, te cabrea bastante reconocer a esa persona de avanzada edad a quien ayudaste a subir los escalones de la entrada y casi te saca el brazo de sitio de tanto colgársete. Aun así te han enseñado que hay que ser considerad@ con la senectud y no abres la boca esperando que tal prodigio físico, se dé cuenta de que se te ha colado descaradamente y ocupe el lugar que le corresponde. Por eso no das crédito cuando una vocecita, plena de conmiseración, resuelve:
-Niña, que seguro que tú no tienes nada que hacer y ninguna prisa por llegar a casa.
Podríamos seguir añadiendo versión c), d) y probablemente nos harían falta letras del abecedario.
4. La manía, odiosa, que tiene Johnny Depp de no querer admitir que me ama locamente.

8 comentarios:
Muy bueno, aunque te encuentro a un paso de la asociabilidad
Yo haría otro apartado hablando de la gente que va en metro/autobús con la música del movil en modo altavoz.
*estará mal visto, pero suelen ser en el 99.9% de los casos, canis y con música de mierda.
Cada día me gusta más tu blog.
GEB
Gracias, qué suerte tengo, Poniboy.
Está feo que me censures sólo porque digo cosas salidas ...de tono.
Nadie sabrá lo que dije :(
Saludos
Qué morro tienes, wraitlito ; )
ane soy cori, adoro tu blogcreo que nunca te o dije,,,cuando nos veamos te cuento con que cosas has dado en el clavo conmigo y no me canso de leer...eres buena...muyyyyyy buena
Publicar un comentario en la entrada